Unai, como no, tenía que participar, y si bien no lo disfrazamos, porque está recién convaleciente de sus achaques, si fuimos a ver las carrozas pasar, música a tope, gente vestida raramente, el pobre no entendía nada, y así veía todo:

duramos tres carrozas, luego empezaron los lloros, y se entiende, la música era demasiado fuerte y la hora de dormir estaba demasiado cerca, pero aún así podemos decir que estuvimos de carnaval!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario